Experiencias voluntarios



 

José y su experiencia

Hola!!!

Mi nombre es Jose y realicé un voluntariado de dos semanas en Nepal con la organización Ciden-Nepal durante el mes Enero y solo puedo decir que todo fue fantástico, una pasada, y solo me arrepiento de no haber podido estar más tiempo(Se me pasaron los días volando).

Muchas de las preguntas que aparecen en la explicación también me las hice yo y supongo que todo el mundo que va, pero indiscutiblemente y puedo decir sin vacilar que es una experiencia súper ENRIQUECEDORA por muchos factores ( Los niños, la cultura, el paisaje…. Nepal).

El orfanato tiene unas pautas definidas y a partir de ahí tú te has de adaptar, como ir a llevarlos/buscarlos al colegio, jugar con ellos por las tardes, ayudarlos en las tareas etc… ya de por sí son gente muy abierta pero todo depende de ti.

Personalmente ha sido mi primera experiencia como voluntario y vuelvo a repetir que ha sido espectacular, ya estoy pensando cuando podré volver. Tanto la gente de Ciden(España) como las del orfanato son super majos y colaboradores y se agradece muchísimo cuando no las tienes todas.
Un saludo,

Testimonio de Clara

Namaste!

Mi experiencia ha sido cortita, sólo 15 días, pero tan intensa que parece que he estado muchísimo más tiempo.

Era la primera vez que viajaba a Nepal y la primera que iba de voluntaria a un proyecto de este tipo. Y aunque en principio el objetivo era compartir mi tiempo y mi cariño con estos niños, al final ha sido un viaje totalmente egoísta, porque me he llevado yo todo lo mejor!

Hay que tener muy presente que se va para ayudar en lo que necesiten y simplemente dedicarles atención, pero no van a alterar su vida porque tú estés allí, eso quiere decir que tienes que ser proactivo y proponer tú qué quieres hacer. Tú giras alrededor de ellos, no al revés.

Es duro ver en qué condiciones viven, y aún teniendo en cuenta que en Rainbow están muchísimo mejor que otros niños, ya que tienen un hogar, comida diaria y gente que se preocupan por ellos. Sin embargo son capaces de sonreir las veinticuatro horas al día, de superar el frío bailando y cantando, y de darte todo su amor a cambio de un pequeño mimo tuyo.

Creo que es muy importante vivir una experiencia así, para poder tener un contacto directo con una sociedad que tiene muchísimo camino que recorrer y problemas que superar, que lo afronta con su mejor sonrisa, y a la que podemos ayudar de diversas maneras, aunque creamos que es poco lo que podemos aportar.

Por supuesto, se cuenta en todo momento con la ayuda y el consejo de Jose y Rocío de CIDEN-Nepal, y los coordinadores y la directora del orfanato, así que en ningún momento te sientes solo, todo lo contrario.

Bidaa Hau,

Clara

María y su voluntariado

Hola!!!

Soy María y acabo de volver de hacer un voluntariado en el orfanato. Me resulta muy difícil resumir en tan solo unas frases lo que ésta experiencia ha significado para mí.

Era la primera vez que hacía un voluntariado internacional y por eso tenía muchas dudas e incertidumbres, porque realmente no sabía lo que iba a encontrarme allí ni si yo iba a ser capaz de afrontarlo como quería hacerlo. Y de repente, llegas y ves a los niños, tan agradecidos, tan cercanos, que no tardan ni un segundo en acercarse y se te van todas las dudas y ya sabes perfectamente lo que tienes que hacer, porque ellos no te piden nada, solo te ofrecen su alegría y están contentos tan solo con el tiempo que puedas ofrecerlos.

Realmente merece la pena vivirlo, incluirte en esta comunidad tan agradable, en este país tan especial y por un tiempo (que a mí me habría encantado que fuera más) ser uno más de ellos. Además, nosotras tuvimos la suerte de recibir una donación de España, por lo que tuvimos más margen de acción y pudimos hacer algo más por ellos (pintamos el orfanato y compramos uniformes y cosas para los niños que consideramos importantes) que nos hicieron la experiencia todavía más gratificante.

También decir que en todo este trayecto siempre me he sentido acompañada, tanto por los miembros de Ciden, que han estado ahí en todo momento para solucionarnos las dudas y darnos toda la información que necesitábamos, como de las personas del orfanato, que siempre se han mostrado flexibles y nos han incluido y ayudado a adaptarnos a su sociedad como si fuésemos uno más.

Por tanto, solo puedo acabar diciendo que si tenéis la oportunidad de vivir esta experiencia, no la dejéis escapar. Pero sobre todo si decidís vivirla, que sea de verdad, es tan fácil como mostraros como sois y ya veréis lo enriquecedor que resulta para vosotros, porque sin duda va acabar siendo una experiencia de ésas que no podrás olvidar nunca.

Testimonio de Irene

Susmita, Ayush, Sanju, Dipak, Bidisha, Niruta, Sagar, Sistri, Manisa, Rashme, Binita, Bibek, Sudip, Asish…tantos nombres como tanto Amor.

Esta es mi experiencia como voluntaria: Había oido que no iba a ser fácil, que no todo el mundo aguanta… Os puedo decir que es totalmente lo contrario. Es sencillo, porque ellos mismos son fáciles, son una familia que te acoje con los brazos abiertos, con el corazón en la mano, y en seguida eres parte de ellos. Vuelves a ser un niño, a hacer deberes, a jugar libremente, a inventar colores, formas, risas, bailes, donde no importa que tengas de material, solo importa que estes, presente y consciente. Aportas una pequeña parte de ti, y te llevas amor incondicional, belleza, voces que gritan “miiiiiiisssssss, my homework finish” acompañadas de una gran sonrisa y unos maravillosos ojos negros que te miran felices…y esas voces resuenan en tu interior como el sonido de la lluvia que cae fuerte en Pokhara, y el mismo sol que resplandece en seguida.

Las mujeres de RHN te miman, y te enseñan algo tan sensillo como tejer, acompañando la labor con sus mantras, sus miradas curiosas, y sonrisas preciosas. Los hombres te hablan de su cultura, una maravillosa cultura que hemos perdido, y escuchan curiosos la tuya. Lo difícil es irte, porque pocas cosas en la vida te llenan tanto como hacer algo sencillo, dedicarle tiempo y presencia a la gente, a los niños.

Lo único más que os puedo decir es que vais a volver mucho más enriquecidos que cuando salísteis de vuestro pais, cualquiera que sea.No importa que sea 1 dia, 1 mes o 1 año, pero solo puedo sugerirte que lo hagas, ellos lo necesitan tanto como tu!.
CIDEN, a través de Rocío y Jose, te acompaña en ese camino con el mismo amor, para que no te sientas en ningún momento perdido, haciendo una labor maravillosa.

Gracias a todos por esa grandiosa oportunidad!!

Un abrazo con Amor,

Irene

Teresa

Estuve tres semanas entre Septiembre-Octubre (2012) de voluntaria en el Rainbow Children Home. Tuve esta gran oportunidad ya que el Ayuntamiento de mi pueblo, Puzol (Valencia), daba una Beca de Cooperación Internacional en la que tú te buscabas la ONG con la que colaborar y ellos te financiaban el viaje y el seguro médico.

Antes del viaje CIDEN se preocupó mucho de darme toda la información, responder a mis dudas y demás y me ayudaron mucho a los preparativos. Además yo indagué mucho por Internet sobre el país, las costumbres y demás pero he de decir que hasta que no estás allí no te das cuenta de nada.

Es una experiencia muy positiva ya que durante mi viaje tuve la oportunidad de vivir con los niños, conocer Pokhara, la cultura nepalí y además viajé un poco por el país conociendo el impresionante Parque Nacional de Chitwan, la cálida Lumbini y la caótica Katmandú.

Pero sobre todo de mi experiencia me quedo sin duda con las tardes de juego con los niños, son su sonrisa, con su cariño desde el minuto uno, con sus gritos de “miss!!” refiriéndose a mi…

Y no solo es una buena experiencia por el hecho de estar con los niños, que en si misma ya es una experiencia muy positiva, sino porque también es una muy buena oportunidad para conocer otra cultura diferente a la nuestra y otras formas de ver y entender la vida no solo nepalíes sino de todo el mundo ya que se comparte mucho tiempo con voluntarios de todo el mundo.

Han pasado ya casi dos meses y aun me acuerdo de todos sus nombres, del sabor del Daal Bhat, de la sensación de calor, del barro del parque, de las canciones nepalíes interminables, de los colores del sari, de la fiesta del Teej, del ruido de la intensa lluvia…

Es sin duda una experiencia recomendable al 100%.

Belén y su experiencia

Hola:

Soy Belén, brevemente intentaré escribir sobre mi experiencia como voluntaria, durante un mes, en Pokhara (Rainbow children home).

Coincido con mis compañeros voluntarios en lo maravillosa y enriquecedora experiencia que supuso para mi compartir mis días con la gran familia de RCH.

Los niños irradian amor y alegria, la dirección nos acoge como un miembro más desde el primer día, los compañeros voluntarios contagian compromiso y responsabilidad, y el constante apoyo que recibimos de la organización desde el primer momento, hacen que sea una experiencia única, plena e inolvidable en nuestra vida. Una vivencia que se queda en nuestra piel, en esa que nos ayudó a comprender las nuevas experiencias.

Mi agradecimiento a todos los niños que tanto me enseñaron y siempre llevaré en mi corazón. Gracias también a la organización por la oportunidad que me brindó y mi admiración por la gran labor que están llevando a cabo.

Mi deseo es que todo aquel que tenga la oportunidad de vivir esta experiencia, no dude en hacerlo. Sin esperar nada, lo recibirá todo.

Y nada mejor para finalizar que una hermosa frase que escuché a mi compañera Pepa “compartir es amar”.

Testimonio de Eduardo

Hace ya cuatro meses que regresé de Rainbow Children Home (RCH) y aún no ha pasado una sola semana en la que no haya recibido noticias de los niños, de los voluntarios o de los miembros de CIDEN y no me imagino que eso pueda llegar a suceder. Fueron dos semanas que perduran en el tiempo.

Cuando decidí emprender la que ha sido mi primera experiencia como voluntario tenía muchas ganas de dar, pero no sabes cuánto más puedes llegar a recibir hasta que no te lo encuentras. No hace falta tener más que una actitud proactiva: ganas de compartir y ganas de participar, eso es lo que quieren los niños y lo que requiere la casa. Los más pequeños esperan a que les lleves y les traigas del colegio, mayores y pequeños quieren que les ayudes con los deberes y todos tienen ganas de compartir su tiempo libre contigo: jugando a fútbol, al ajedrez, al carrom (fotografía), saltando la comba, construyendo aviones de papel, pintando, bailando,… si hay luz, también puedes ver los Power Rangers o una película de Bollywood en televisión (ellos se encargan de hacerte la traducción simultánea al inglés), y si tienes ganas de conversación también pueden explicarte desde cómo se implantó la democracia en su país, darte una clase de lenguaje nepalí o comentar juntos la liga de fútbol española, que de eso saben un rato largo.

Quise alojarme en el orfanato y creo que fue la mejor opción, era mucho mejor despertarme escuchando a los más pequeños repasando el alfabeto que hacerlo con el despertador. Pero en el orfanato no sólo están los niños, allí también se cruzan los mayores que han decidido incluir en su familia cuarenta miembros más y otros voluntarios españoles, alemanes, británicos,… Tienes la oportunidad de enriquecerte de la cultura nepalí en sentido amplio (gastronomía, costumbres, celebraciones,…) pero también de acercarte a otras culturas.

Hasta que no entras por la puerta del orfanato pueden surgir dudas referentes a tu capacidad de adaptación al país, la relación con los niños, voluntarios y demás miembros de la casa, el nivel de inglés, etc. Cuando estás allí te das cuenta de que si tienes las ganas a las que me refería al comienzo, todo es mucho más sencillo. Los niños de RCH son muy abiertos y serán ellos quienes más te ayudarán a integrarte en la casa, tienen un nivel de inglés capaz de cubrir tus carencias en el caso de que fuese necesario y hay que pensar también que tanto niños como mayores tenemos códigos de cortesía, de amistad, de fraternidad,… que son universales y que algo debes tener en común con el resto de voluntarios, vengan de donde vengan, para que hayáis ido a parar allí.

A la vuelta, tú te vas pero hay imágenes que no se borrarán jamás, aprendes a querer a distancia, quizás te da la impresión de que todo es mucho más sencillo y valoras más lo que (aquellos que) realmente importa.

No puedo desaprovechar la oportunidad para compartir mis mejores deseos y todo mi cariño para “mis niños” de RCH (no fue sólo Nepal, fuisteis sobretodo vosotros), para todos los voluntarios que coincidieron conmigo (por orden de aparición: Irene G, Irene Q, Paola, Rachel, Lewys, Teresa, Paul, Robin y Pepa), de los cuales es preciso reconocer su entrega y dedicación, así como también para Rocío y Jose de CIDEN, sin cuyo trabajo, paciencia, atención y afecto ni RCH ni esta experiencia hubiesen sido lo que son.


 

DIARIO DE CAMPO DE NUESTRA EXPATRIADA DE LARGA ESTANCIA:Pepa Haró.

7 de Octubre del 2012

Todos los que decidimos acercarnos a una cultura  distinta a la nuestra, nos encontramos con la granoportunidad  de contrastar nuestros valores con los de otros. Lo que hasta ahora podía parecernos natural o lógico, se disuelve ante la evidencia de que toda verdad pasa por una construcción, la verdad de los otros y la propia. En ese momento uno es capaz de sorprenderse tanto de la cultura que encuentra como de la que siempre ha conocido.

Hace tres semanas que llegué a Pokhara, la ciudad donde se encuentra Rainbow Children Home, casa de acogida para niños y contraparte de CIDEN. Estoy aquí para realizar las prácticas de un máster de Cooperación y Políticas de Desarrollo que comencé a estudiar en Octubre de 2011.
Hasta ahora mi trabajo en RCH ha consistido en acompañar a los miembros de CIDEN en sus labores de monitoreo del proyecto en curso, Turismo Solidario como motor de desarrollo local. Ahora estamos apoyando el cuidado y mantenimiento del centro,realizando tareas de limpieza, pintura y chequeo de las instalaciones. La intención es estimular hábitos de higiene y reforzar la organización de los niños. Ellos mismos se ocupan de la limpieza y el orden de sus cuartos, adquiriendo así responsabilidades adecuadas a su edad. De manera particular, he empezado a impartir un taller de artesanía textil con las niñas mayores de la casa, y algunas de las pequeñas también se están incorporando.

Este taller lo programé desde España y estoy muy contenta de que esté saliendo adelante, a las niñas les gusta y los coordinadores de RCH lo consideran provechoso. Aquí os dejo algunas imágenes de las primeras sesiones.

11 de Octubre del 2012

Así empezamos la mañana del martes…continuando con las labores de mantenimiento del orfanato.

En Rainbow Handicraft, el taller de artesanía local con el que CIDEN colabora, vamos viendo el avance de las obras día a día. Ya se ha trasladado el material al nuevo almacén y dentro de unos días todo estará listo para abrir la nueva tienda.

19 de Octubre del 2012

Los días son intensos en Pokhara, tan largos que a las cuatro de la tarde tengo la sensación de que ya son las ocho. Sin embargo, las semanas pasan tan rápido que parecen durar tres días.

Algunos días dedico unas horas a la parte teórica de mis prácticas. A parte del diario de campo, redacto una memoria semanal y una memoria general que entregaré a mi tutora de la Universidad Jaume I, en Castellón. Además estoy intentando formular un programita de Educación para el Desarrollo que incluya actividades de sensibilización para proponer en España.

Como rutina diaria, los voluntarios llevamos a los niños al colegio y los recogemos cuando salen.A la vuelta del cole, otra tarea para los voluntarios es acompañar a los niños durante su tiempo libre y las tareas escolares. Esta semana, y tras unos buenos resultados en los exámenes, ha empezado el festival Dasein y el periodo de vacaciones.

En el taller de muñecos las niñas van finalizando los primeros trabajos y algunas están empezando a hacer obras de mayor dificultad.Espero que dentro de un mes algunas sean capaces de sacar patrones y elaborar diseños más complejos.

El sábado pasado fuimos de excursión a la piscina, fue muy emocionante para todos aunque al día siguiente más de uno amaneció pachucho…

En Rainbow Handicraft uno puede ovillar lana o animarse a hacer faenas de lavado y tintado. Y si el voluntario es habilidoso, las chicas están dispuestas a armarse de paciencia para darle unas lecciones sobre cómo usar el telar de cintura.En el taller trabajan actualmente 11 mujeres fijas y unas 30 más de manera eventual, todas ellas tienen una situación social difícil pero gracias al proyecto cuentan con un sueldo y unas condiciones de trabajo dignas. Como ya habréis podido ver en la web, la producción y comercialización de la artesanía se realiza dentro de la red de Comercio Alternativo.

El local nuevo está terminado, ha sido una suerte poder ver el proceso desde que lo estaban construyendo hasta ahora, que ya estamos ultimando detalles. Pronto finalizaremos la fachada.El domingo 14 despedimos a Rocío, de CIDEN, quien tras un mes de intenso trabajo en Pokhara, tiene que volver a España. Tanto ella como Jose son un gran apoyo para mí, con ellos estoy aprendiendo mucho sobre cooperación y calidad humana. En sólo unos años, y sin experiencia previa, CIDEN está consiguiendo unos resultados asombrosos en colaboración con RCHN. Creo que no podía haber elegido mejor el lugar para hacer mis prácticas.

Las despedidas en Rainbow son muy emotivas, los niños bailan para nosotros y después Goma, la directora del centro, oficia una pequeña ceremonia de agradecimiento para el voluntario que se despide. Hace dos días fue el último día de Javi, otro voluntario español, al que podéis ver en la foto currándose tropecientas tortillas de patata en la lumbre.

Lunes 12 de noviembre

Vuelvo a intervenir en este blog para intentar resumir la cantidad de cosas que han pasado en Rainbow las últimas tres semanas.

El 24 de octubre fue el día más señalado de Dasain, que los nepalíes es un festival religioso muy importante. En Rainbow todo el mundo se vistió de fiesta para recibir la tika.

La tienda nueva de Rainbow Handicraft ya está abierta. Todo el material del taller se ha trasladado a las nuevas instalaciones, así es que el trabajo de corte y confección ahora también se hace allí, en un espacio más amplio y separado del orfanato. Las chicas están mejorando mucho en sus muñecos, Sanju y Anita incluso están empezando a coser a máquina y a aprender los puntos básicos de bordado.

En la casa de acogida la cocina ha sido reformada; ahora contamos con una encimera de buena calidad y con azulejos en las paredes principales, que permiten una limpieza más cómoda y eficaz, facilitando la higiene y salubridad de los alimentos.

Otra novedad es que los niños pequeños ya han estrenado el aula nueva (antes servía de almacén para el taller de artesanía), está recién pintada y con moqueta nueva; ellos están encantados. Al haber quedado libre el aula antigua, esta habitación ha pasado a ser el dormitorio de Rima y su niña Sujana.

Rima es la cocinera de Rainbow, está muy contenta con las reformas y su nuevo dormitorio. Además de Rima, hay otra chica viviendo en el centro que asiste en la cocina, en el taller de artesanía y donde haga falta, Radika, ella también está aquí con su hijo, Aayush, de tres años, el más pequeño de la casa.

A lo largo de la semana pasada, llevamos a cabo una serie de entrevistas que publicaremos dentro de poco en la web. La primera fue con Anita y Sanju, las primeras niñas que están aprendiendo a tejer. Ambas se mostraron abiertas y naturales, a pesar de las trabas del idioma.

La segunda entrevista que filmamos fue la de Deepak, que está participando en un programa de sensibilización y formación de adolescentes administrado por la Cámara de Comercio de Pokhara en colaboración con UNICEF. Además, tuvimos la suerte de poder recibir a uno de sus monitores del programa, quien también nos concedió una pequeña entrevista.

Esta semana también hemos recibido la visita de Ana, miembro de Europamundo, el financiador del proyecto Turismo Solidario como motor de Desarrollo Social. Ha sido un placer recibirla, pues fue muy cercana con el personal de RCH y con los niños. Estamos muy agradecidos por su visita, además de emocionados por su felicitación. Para terminar os dejo unas fotos de la excursión que hicimos a la Pagoda de la Paz Mundial con las chicas y los chicos mayores de Rainbow.

Lunes 26 de noviembre

Los niños de Rainbow han terminado sus vacaciones y enseguida se han adaptado al horario del colegio otra vez. Además, en los últimos días estamos probando a incorporar en sus rutinas la práctica del yoga.

Hace una semana que cuatro chicas y un chico de Rainbow están asistiendo a clases de hatha yoga en un centro especializado de Pokhara. La formación dura doce días y la intención del profesor es que estos cinco participantes sean capaces de enseñar a los demás niños una sesión sencilla que repetirán durante tres meses un par de días a la semana.

El curso es ofrecido gratuitamente por el personal de Purna Yoga Centre, quienes pretenden dar a conocer los beneficios del yoga entre la población local de Pokhara, además de promover su práctica. Están llevando a cabo la misma experiencia en otro orfanato y en un centro de mujeres.

El sábado pasado tuvimos la primera sesión colectiva en Rainbow, fue muy emotivo escuchar el om de los treinta y cinco niños a la vez, todos concentrados y atendiendo las instrucciones de sus compañeros.

En el taller de artesanía seguimos evolucionando con los muñecos, y en unos días les pasaremos unos patrones a las mujeres de Rainbow Handicraft para que los productos puedan salir a la venta en la tienda antes de que acabe la temporada alta de turismo en Nepal.