¿Por qué ser voluntario?


 

Antes de embarcarnos en esta nueva experiencia aconsejamos que cada uno de nosotros se haga las siguientes preguntas: ¿Por qué quiero participar en un proyecto de cooperación internacional?, ¿Qué metas deseo conseguir?, ¿Qué puedo aportar?, ¿Qué me va aportar?, ¿Será una experiencia enriquecedora para el futuro?, ¿Cambiará mi percepción y mi actitud frente al día de día de mi vida?…

Crearnos expectativas erróneas es una práctica habitual que todos cometemos la primera vez que nos planteamos participar en un programa de voluntariado en un país en vías de desarrollo. Por este motivo, y después de nuestra propia experiencia sobre el terreno en Nepal y otros países, CIDEN, quiere ser totalmente honesto y hacer saber a nuestros futuros voluntarios que tanto su papel como el nuestro en este proyecto es el de ser únicamente colaboradores y mantenernos siempre en un segundo plano, desechando desde un principio cualquier tipo de idea encaminada a querer hacer cambios sustanciales que únicamente afectarían de forma negativa a la rutina diaria y estilo de vida de los niños y mujeres involucrados en este proyecto. No quiere decir esto que nuestra labor no sea importante, todo lo contrario, nuestras pequeñas aportaciones, ideas y a veces, simplemente nuestra presencia es suficiente como para cimentar las bases de un futuro y exitoso proyecto.

Debemos entender que tanto los 42 niños que componen el orfanato, como las 14 mujeres que trabajan en el taller de artesanía local deben ser totalmente autosuficientes y potenciar sus capacidades de desarrollo endógeno, es decir, de adentro hacia fuera, sin que su rutina diaria dependa en ningún caso de nuestra presencia. Esta actuación basada en la igualdad y la colaboración mutua es la base de nuestra filosofía, en la que no existe cabida a iniciativas unilaterales y por tanto dominadas por las entidades donantes.

Después de la estancia en programas similares al nuestro, CIDEN recomienda que para obtener una gratificante y enriquecedora experiencia es necesario mantener una actitud encaminada a:

  • Ser flexible y tener capacidad de adaptación a situaciones que distan mucho de nuestra realidad diaria.
  • Demostrar respeto y tolerancia hacia otras culturas y gentes.
  • Tratar a los demás de la manera que te gustaría ser tratado.
  • Estar abierto a convivir en una atmósfera en la que existen nuevos valores y formas de vida, respetando las normas vigentes en los lugares de trabajo.
  • Saber y querer trabajar en grupo.
  • Ser capaz de mostrar iniciativa.
  • Tener un buen sentido del humor.
  • Estar abierto a nuevos puntos de vista, teniendo capacidad de escucha y reflexión.

Para poder ser voluntario en el extranjero con CIDEN, es obligatorio ser mayor de 18 años.