Sobre Nepal


 

Nepal es uno de los pocos países del mundo en dónde en tan sólo 885km de longitud y entre 90 y 220km de anchura, se encuentran algunas de las cimas más altas del mundo, incluyendo la mundialmente conocida, el monte Everest. Prácticamente todo su territorio es montañoso, con la excepción de la región del Terai, dónde las tierras son más bajas, por lo que su clima varía drásticamente del tropical al ártico.

La sociedad nepalí está constituida gracias a un legado multicultural de tradiciones, costumbres y gentes, siendo un claro ejemplo de ello sus lenguas, una mezcla de la Indo-iranian, tibeto-birmanas, sino-tibetatanas y mongola.

Se confrontan a diario hinduistas los que más, budistas, y como minoría, musulmanes, sin embargo, cada creencia es respetada con tolerancia y comprensión ya que actualmente Nepal es reconocido legalmente como país secular.

La mayor parte de la población, que hoy en día rondan los 30 millones de habitantes, se encuentra viviendo en el valle de Katmandú, mientras que en las zonas montañosas sólo habitan unos pocos grupos dispersos y con tradiciones, si cabe, más arraigadas.

Tristemente, la gran mayoría de la riqueza de Nepal está en manos de una minoría, lo que conlleva a que la desigualdad sea un factor común en el día a día de esta sociedad. Junto a este panorama desolador se le añade el alto índice de desempleo existente, el 60% de personas en edad de trabajar no tienen ninguna fuente de ingresos.

Sin embargo, esta pecaminosa atmósfera no debilita las esperanzas de esta peculiar sociedad reconocida como tranquila y pacífica, prueba de ello son los más de medio millón de turistas que año a año visitan estas tierras. Nuestra experiencia propia corrobora este hecho dando fe del espíritu pacífico y acogedor de la gran variedad poblacional que constituye la sociedad nepalí.